julio 25, 2006

El PAN, muy cerca del fascismo


Con el cúmulo de anomalías electorales que se han hecho públicas, no le queda más camino al TEPJF que ordenar la revisión de las urnas casilla por casilla, a fin de dar legitimidad a quien haya ganado los comicios

Samuel Maldonado B.

Como resultado de los reclamos a agritos y sombrerazos que le hicieran a Felipe Calderón varios ciudadanos identificados con el PRD, por ostentarse presidente de México sin serlo (el Tribunal Federal Electoral no ha calificado todavía la elección), aunado al destrozo de varios carteles elaborados por un numeroso grupo de artistas e intelectuales con los que denuncian públicamente la inadecuada actitud y conducta asumida por las autoridades del IFE durante todo el proceso electoral del 2 de julio anterior y que ahora exigen al TEPJF que se cuente ¡voto por voto!, el PAN ha reaccionado con una campaña fascistoide que mucho se asemeja a las utilizadas por Hitler en contra de los judíos y que ahora éstos se empeñan en practicarla en el Líbano y Palestina. Con esta actitud está cerca del fascismo y México de la locura.

Es la campaña del miedo, de la intolerancia y de la desesperación, que tiene que ver con el temor de ver esclarecidas la serie de artimañas utilizadas por los hombres del dinero y del gobierno, para mantener el control y el poder de la República.

Por eso la gente en todo México está muy molesta, pues además su enojo se complementa por tanto robo, asaltos, secuestros, asesinatos, improductividad. Los mexicanos estamos intranquilos e inconformes por el abuso sistemático de los poderosos, por la corrupción instituida, por la pobreza, la falta de empleo y ya no queremos más abusos del propio gobierno y su connivencia con los malandrines de la política, y no obstante lo anterior, no nos hemos manifestado violentamente porque nos queda todavía la esperanza.

Convocada por Andrés Manuel, en la Ciudad de México, se realizó una magna concentración el domingo 16 de julio; se congregaron cientos de miles de personas (entre millón y millón y medio, según los medios de información) y no se presentó desmán alguno, no hubo pillajes, no robos, no golpeados, ¡ni siquiera un cristal roto! Fue una manifestación ¡sí! de enojo, que mostró, una vez más, que la izquierda nunca ha buscado una salida sangrienta y que se conduce en el marco de las instituciones y con el respeto a quienes piensan diferente a nosotros.

Ahora bien, ante el conocimiento de todas las arbitrariedades cometidas y la falta de convocatoria para reunir una cantidad como la que acudió al llamado de López Obrador, la respuesta del PAN es alertar sobre lo peligrosos que somos los izquierdistas y convocar al miedo, olvidando que con lo mal que están las cosas una sola chispa puede incendiar el país y despertar el México bronco.

La gente se da cuenta que las cosas andan mal y pudiera ser que a sabiendas de lo que ocurre todavía no identifican plenamente que los males no son resultado de nuestra propia actitud sino de la falta de gobierno o de lo malo que han sido los últimos cuatro sexenios representados por el PRIAN. Nada alimentará más la inconformidad social que respuestas como las que erróneamente está dando el partido de la derecha y sus extranjeros asesores junto con los poseedores del gran capital, mismo que fue transferido a sus manos desde el patrimonio nacional.

Ante la pregunta a Andrés Manuel de si justificaba el reclamo a gritos y sombrerazos dada a Calderón, y su repuesta de que no la justificaba sino la explicaba por el fraude colosal que se pretende hacer, los diferentes medios, sobre todo los televisivos, que ya sabemos por qué y a quienes representan, han desplegado, una vez más, una desinformación alarmista, fascistoide y muy peligrosa para todos, seamos de izquierda o de derecha.

Esa actitud de intolerancia, y fascista, de los medios televisivos y de algunos escritos, se asemeja a la que tiene el gobierno de Israel con su vecino Líbano, que tomando como pretexto la aprehensión de dos soldados israelíes en territorio libanés, ha descargado una andanada de fuego sobre ese maltratado país, matando a varios cientos de inocentes y destruyendo lo que con mucho esfuerzo y sacrificio, después de terminar una guerra prolongada y dolorosa, había venido reconstruyendo Líbano.

El descarado apoyo del gobierno de WC Bush a Israel, es también semejante al soporte ilegal y arbitrario de los grandes empresarios a la candidatura panista que ayer pudo haberse construido honestamente y que hoy, esa ayuda ilegal e indiscriminada ha complicado no sólo el triunfo de un candidato sino que pone en peligro la endeble democracia y paz social que todavía existe en el país.

Con el cúmulo de anomalías electorales que se han hecho públicas, no le queda más camino al TEPJF que ordenar la revisión de las urnas casilla por casilla, a fin de dar legitimidad a quien haya ganado los comicios. De no hacerlo así, el rompimiento del orden y el fantasma de la inestabilidad social se presentarán a la vuelta de la esquina.

Poca gente pensaba en la posibilidad de una enorme estupidez como la que acaba de cometer Israel en Líbano, y se dio. Hoy, una guerra contra Siria, Irán está más cerca por el idiotismo de los Espantados Unidos y el silencio cómplice de los países poderosos miembros de la ONU y como consecuencia, la tercera guerra mundial es una posibilidad mayor.

Legisladores electos del PAN y del PRI, hoy buscan acuerdos preliminares para llegar al Congreso de la Unión hermanados por las arbitrariedades que han cometido contra México. No permitamos más tonterías, ¡voto por voto es la solución!