julio 21, 2006

Animos y perspectivas

Astillero
Julio Hernández López

Calderón, apagado AMLO, errático Blanco vs tricolor Reventadores de foros

A casi tres semanas de las elecciones, Felipe Calderón no ha logrado instalarse políticamente como triunfador de los comicios presidenciales. Beneficiado por medios de comunicación que sin pudor han cerrado filas para tratar de imponerlo por la vía de la percepción, el panista tampoco ha sido capaz de consolidar una historia de hechos consumados que orillara a sus opositores al desánimo. Los intentos de crearle una agenda de trabajo que hiciera pensar en un presidente electo, y el tono apagado de las felicitaciones internacionales que le han conseguido, no han logrado superar la sensación de precariedad que le acompaña. Ni siquiera el propio estado de ánimo, o su manejo facial, le han ayudado al michoacano, pues da la impresión de disgusto, incomodidad o preocupación, sin el aire retador o victorioso que solía imprimir a sus apariciones públicas antes de los comicios.

El partido presuntamente ganador tampoco da muestras de júbilo. El dirigente nacional, Manuel Espino, cumple una manda de corte religioso y turístico en España (el peregrinaje por el Camino de Santiago), y el resto de los directivos formales apenas son capaces de hilar algo más o menos disculpable ante medios de comunicación. Uno de los intentos de poner cara combativa ha pasado por el llamado a los seguidores de Calderón para que conviertan el blanco en el color de su defensa pública. Ropa, distintivos y pulseras albas serían la respuesta cromática a los listones tricolores del lopezobradorismo (otro presunto puntal del felipismo, el Presidente de la República, ha agregado leña al fuego al llamar "renegados" a quienes no creen en Foxilandia y al criticar a quienes recurren los comicios).

López Obrador, por su parte, ha logrado remontar el impacto original de los resultados adulterados mediante vías cibernéticas y tradicionales, y ha podido construir una movilización cívica que mantiene viva la esperanza de que podrá impedirse el golpismo electoral. Pero en su posterior deambular discursivo y mediático se ha mostrado errático, al grado de seguir empeñado en visitas a foros y estudios donde le maltratan y buscan enredarlo en árboles procesales para que no abarque ante los micrófonos el bosque embrujado. Otro problema es la unidad interna, pues el tabasqueño necesita mantener unidos a los partidos aliados que ya tomaron su parte electoral y ahora podrían buscar nuevos aires (negociadores), evitar murmuraciones y "evaluaciones" internas (como lo ha dicho Leonel Cota, en un sintomático llamado a la "mayor unidad" y a "cerrar filas" en torno a AMLO), y frenar las críticas a los gobernadores de estados en donde las expectativas electorales del PRD no fueron cumplidas (Zeferino, jaqueado por Los Zetas; Amalia y Lázaro, los gobernadores familiares).

El futuro de la movilización lopezobradorista pasará por la manera en que haya organizado la demostración del fraude electoral y la capacidad que tenga para reducir sus errores verbales pero, en especial, de la manera en que sortee las provocaciones, la cerrazón informativa (que envenena la concesión de espacio mediante el comportamiento bajo consigna de entrevistadores durísimos con Andrés Manuel y obsequiosos ante Calderón) y los riesgos de disgregación de sus fuerzas directivas ante la tentación de las negociaciones con un eventual gobierno panista "plural" y dispuesto a las "alianzas".

Astillas:

La página de Internet que este tecleador puso en funcionamiento ha sufrido varios incidentes a lo largo de su corta vida. El más notable de ellos fue el bombardeo tecnológico intencional que la puso fuera de circulación algunos días y que hizo que la compañía gringa que la alojaba prefiriera suspender el servicio. Ahora, ya repuesta, la susodicha página experimenta el ataque sistemático de usuarios que dificultan la verdadera discusión o, como también sucede, la organización de quienes concurren a ese sitio con ánimos distintos a los de esos reventadores de foros. Algunos usuarios aseguran que esos obstructores forman parte de equipos asalariados de calderonistas que tratan de desalentar la participación en sitios cibernéticos que les son incómodos. El responsable de esa página (o sea, este tecleador multichambas) ha abogado por el respeto a las diferencias y el mantenimiento de un esquema de participación que no caiga en la tentación de la censura. La provocación de esos reventadores de foros ha llegado, sin embargo, a terrenos que no pueden ser vistos con indiferencia: de la agresión verbal y la insistencia en tretas ínfimas, pero molestas, de bloqueo y distracción, han pasado incluso a las amenazas físicas y, en algunos casos, de muerte hacia usuarios que les irritan ya sea por contestarles en términos igualmente encendidos o por demostrarles con argumentos y consistencia (hasta ortográfica) el triste papel que juegan. Tomando en cuenta todo eso, la página en mención tendrá a la brevedad posible un esquema en el que haya áreas para la discusión, la organización y los reventadores de foros. Además, se agruparán temas y se buscará instalar un sistema de "moderadores" (así se les conoce en la jerga de los foros) que ayuden a cumplir mejor los objetivos de ese espacio astilloso...

Como siempre, la visión centralista impide atender con equilibrio periodístico los conflictos políticos y sociales que suceden fuera de la capital del país. En Oaxaca continúa el movimiento amplio contra el pésimo gobierno del mapache (esta vez derrotado) Ulises Ruiz. Como consecuencia de esa lucha se ha impedido que continúe el aprovechamiento politiquero de la Guelaguetza por parte del gobierno estatal, lo que ha provocado que con simpleza medios capitalinos se rasguen las publicitarias vestiduras porque se ha "afectado" una tradición folclórica de fama nacional. Aparte de que la mencionada celebración se había convertido en escaparate de oportunismos políticos (hasta la señora Marta tuvo a bien en ocasión anterior aparecerse por allí) y pretexto para despilfarros selectivos, lo cierto es que la mencionada Guelaguetza recuperará su sentido popular este lunes, organizada por maestros y sociedad en general, con un gasto estimado de 200 mil pesos...

Un lector se pregunta: "¿Por qué los convencidos del fraude no realizamos una huelga de hambre pacífica, sin palabras, silenciosa, de miles de ciudadanos en las explanadas de las ciudades principales del país?" ¡Hasta el próximo lunes!