julio 07, 2006

Sólo la participación ciudadana detendrá el fraude: Almeyra

"Es un golpe de Estado técnico", dice Hernández Navarro

LAURA POY SOLANO

Ante la perpetración de un "golpe de Estado cibernético y mediático" en los comicios de este 2 de julio, con el que los poderes "fácticos" pretenden imponerse a la voluntad popular expresada en las urnas, "sólo la movilización y participación ciudadana podrán detener el fraude electoral y consolidar la democracia en México", aseguró Guillermo Almeyra, catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Al participar en una mesa de análisis convocada por la UAM-Xochimilco sobre la contienda electoral, destacó que por primera vez la ultraderecha se enfrenta con la izquierda, "bloque contra bloque, sin conciliación posible. Se cierra una etapa larga en la vida nacional y los movimientos sociales comenzarán a ocupar, en un plazo relativamente breve, el primer plano en el escenario político".

Se abre, afirmó, el espacio para una nueva izquierda sin vinculación de partido, pero que luchará "junto a un sector del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que comprenda que la legalidad y el estado de derecho dependen de conquistar previamente una relación de fuerzas favorables mediante la movilización".

La injerencia de un gobierno de derecha neoliberal aliado con los "ultraderechistas" del Partido Acción Nacional, para imponer a su candidato por encima de la voluntad popular, "ha puesto a México en la hora de América Latina, pues se acabó la excepción impuesta por el viejo Partido Revolucionario Institucional (PRI) que contenía las contradicciones sociales del país, desde una izquierda socialista hasta una derecha neoliberal".

Por ello, consideró que de imponerse a Felipe Calderón como próximo presidente, "será el gobierno más ilegítimo en la historia de México y, por tanto, el más frágil, ya que no sólo será ilegítimo, sería sentido así por la ciudadanía, y sólo con la movilización se podrá ganar un espacio para otro tipo de gobierno".

Al respecto, Luis Hernández Navarro, coordinador de opinión de La Jornada, afirmó que ante "un golpe de Estado técnico" en el que el gobierno federal utilizó "dados cargados" en la contienda electoral para favorecer a su candidato, el eje central de la lucha es "frenar el fraude electoral y exigir el respeto a la voluntad popular en las urnas".

Señaló que no se trata de un enfrentamiento entre dos proyectos de nación, uno de izquierda y otro de derecha, sino de la fuerza para contener la imposición de los "poderes fácticos" y generar la capacidad para unir esfuerzos y defender el voto.

Los comicios, indicó, no sólo fueron "inequitativos, también fueron fraudulentos", porque se usaron todos los recursos del gobierno federal para favorecer al Partido Acción Nacional (PAN).

Se trata de un golpe de Estado, "porque a la voluntad legítima de los ciudadanos se impuso por la fuerza otras autoridades; es técnico porque en lugar de recurrir a las Fuerzas Armadas, se utilizaron recursos informáticos y cibernéticos para presentar como ganador de los comicios a quien no lo es, y es de derecha, porque pretende la continuidad de los intereses conservadores del gobierno en turno".

Armando Bartra, profesor-investigador de la UAM y colaborador de La Jornada, destacó que a diferencia del fraude electoral de 1988, "la sociedad mexicana está más organizada y preparada para contender por una batalla de larga duración, que no se limita a quien llegue a la Presidencia de la República, sino por la construcción de un nuevo modelo de nación".